lunes, 27 de septiembre de 2010

¿Y si el Big Bang no hubiera existido nunca?






La teoría del Big Bang está tan extendida como el fenómeno al que hace referencia, pero puede existir una alternativa. El investigador Wun-Yi Shu, de la Universidad Nacional Tsing Hua en Taiwán, sugiere un nuevo modelo para explicar el Universo en el que no hay ni un origen ni un final. Según esta teoría del infinito, que sugiere que la masa, el espacio y el tiempo se relacionan de forma diferente a como ahora consideran los científicos, la gran explosión que, según el consenso científico, originó todas las cosas, nunca llegó a producirse.
ABC
La nueva teoría descarta que el Universo comenzara con una gran explosión
En un estudio publicado en arXiv.org, Shu explica que el nuevo modelo responde a una nueva perspectiva sobre algunos de los conceptos básicos que se utilizan en astrofísica, como son el tiempo, el espacio, la masa y la longitud. En su propuesta, bastante difícil de entender para la gran mayoría de los mortales que no tenemos un título en Física o en Astronomía, el tiempo y el espacio se pueden convertir el uno en el otro, y la velocidad de la luz es el factor de conversión entre ambas. Como el Universo se expande, el tiempo se transforma en el espacio, y la masa, en longitud. A medida que el Universo se contrae, ocurre lo contrario.
En resumen, la propuesta de Shu tiene cuatro características distintivas. La primera es que la velocidad de la luz y la gravitación no son constantes, sino que varían con la evolución del Universo. En segundo lugar, el tiempo no tiene principio ni fin, es decir, que ni estalló el Big Bang ni se producirá nunca un Big Crunch (el Gran Colapso, una teoría que predice que el Universo irá frenándose poco a poco comprimiéndose hasta que todos sus elementos vuelvan al punto original, destruyendo toda la materia en un único punto de energía). Punto tercero: la sección espacial del Universo es de tres dimensiones curvadas en una cuarta, lo que descarta una geometría plana ohiperboloide, y por último, existen fases de aceleración y desaceleración.
La idea, además de complicada puede parecer arriesgada, pero Shu asegura que sus datos encajan perfectamente con las observaciones realizadas por los astrónomos en la Tierra. Para entender el funcionamiento del Cosmos, su teoría no necesita de la energía oscura, una misteriosa fuerza que, según los científicos, componen el 74% del Universo y cuya existencia es discutida por algunos investigadores. Sin embargo, tiene un punto flaco, y es que sus ideas no pueden explicar la existencia de fondo cósmico de microondas, que se supone la evidencia más sólida de los restos del Big Bang.


Fuente: http://www.abc.es/20100729/ciencia/nunca-hubiera-habido-bang-201007291709.html

sábado, 25 de septiembre de 2010

Cassini captura imágenes inéditas de la aurora de Saturno







Una nueva película e imágenes aportadas por la sonda Cassini muestra las auroras brillantes de Saturno durante un período de dos días, que a juicio de los expertos, colabora en el entendimiento de por qué algunos cuerpos del sistema solar comprenden "impresionantes representaciones de luz".
Por primera vez, se ha obtenido esta información del espectrómetro de cartografiado infrarrojo y visual (VIMS), a bordo de la nave espacial Cassini de la NASA. Estas imágenes y los resultados preliminares han sido presentadas por Tom Stallard, científico principal de un conjunto VIMS y colaborador del magnetómetro de Cassini, durante el Congreso Europeo de Ciencia Planetaria que se celebra esta semana en Roma.

En la película, el fenómeno de la aurora varía "significativamente" a lo largo de un día de Saturno, que dura alrededor de 10 horas y 47 minutos. A los lados del mediodía y la medianoche (a la izquierda y a la derecha los lados de las imágenes, respectivamente), las auroras se pueden ver por períodos de varias horas. Así, en la rotación del planeta se aprecia cómo éstas aparecen y reaparecen al mismo tiempo y en el mismo lugar en el segundo día.

Complejas auroras

"Las auroras de Saturno son muy complejas y apenas estamos empezando a comprender todos los factores involucrados. Este estudio proporcionará una visión más amplia de la gran variedad de diferentes características de la aurora que se puede ver, y nos permitirá entender mejor lo que controla los cambios en la apariencia", ha señalado Stallard.
Concretamente, las auroras en Saturno se producen de la misma forma que las auroras en la Tierra. Las partículas del viento solar son canalizadas por el campo magnético de Saturno hacia los polos del planeta, donde interactúan con gas eléctricamente cargado (plasma) en la alta atmósfera y emiten luz.
En Saturno, sin embargo, las características de las auroras también pueden ser causadas por ondas electromagnéticas generadas en las lunas del planeta que se mueven a través de este plasma, que además llena la magnetosfera de Saturno.
Datos anteriores de Cassini han aportado una serie de fotografías detalladas de la aurora. Pero para la comprensión de la naturaleza global de la región auroral serán necesarias muchas más observaciones. Hasta la fecha, se han analizado 1.000 de las 7.000 imágenes tomadas de Saturno.
"Los estudios detallados como éste de la aurora de Saturno nos ayudará a entender cómo se generan en la Tierra y la naturaleza de las interacciones entre la magnetosfera y las regiones superiores de la atmósfera de Saturno", ha puntualizado la científica del proyecto Cassini, con base en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, Pasadena, California, (JPL, por sus siglas en inglés), Linda Spilker.
La misión Cassini-Huygens es un proyecto cooperativo de la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Italiana (ASI). JPL dirige la misión para la Ciencia Espacial de la NASA, Washington.